Monday, March 02, 2009

"GENARO DE SANKY PANKY , ...Un antiheroe.

A raíz del nacimiento de Genaro , se han producido innumerables entrevistas y preguntas sobre el como se me ocurrió la creación e ese personaje que viene romper con el típico héroe de película de cine…y siempre he contestado , para no alargar mucho la explicación , que se trata del “ ANTIHEROE “…Hoy por alguna de esas cosas del destino , quiero matizar y profundizar un poco sobre eso , remitiéndome a mis viejas clases sobre el método de Pirandello , y robar las explicaciones de un viejo profesor , para que la gente lo pueda entender.
Actualmente y sobre todo en el Cine, se ha ido manifestando un nuevo personaje, el antihéroe, como el inspector de La Pantera Rosa, que la mayoría conoce. Se ha hecho muy notoria una desvalorización del héroe, que era inconcebible hace unos años, digo en los 30's y 40's, aún en las novelas. El antihéroe ha nacido como una burla del Romanticismo literario, cinematográfico y teatral. El espectador ve que es un personaje que no esta dotado para ser un héroe y sin embargo realiza las proezas de un héroe y siempre con métodos equivocados, por "chiripa" o por coincidencia. Es una característica de la sicología de la época, del desencanto y desvalorización de lo establecido.

Puede ser que haya habido antihéroes como Falstaf pero que no eran declarados, y que además recibían su merecido por creerse héroes, ya que en realidad eran unos charlatanes que querían realizar proezas gigantescas; en Las Alegres Comadres de Windsor se burlaban de ellos y los ponían en su lugar acabando derrotados y desenmascarados. Pero el inspector de La Pantera Rosa no acaba desenmascarado sino que triunfa. Cantinflas, en muchas de sus películas, triunfa porque es Cantinflas, nada más; y ni siquiera el personaje aprende algo, nada; hay una película torpe y mal hecha pero en la que se ve precisamente la posición del antihéroe: él no sabe manejar una lancha de motor, desajusta algo en el mecanismo y la lancha se pone en movimiento; hay una gran competencia a nivel internacional de lanchas de motor y éste gana a todos, ¿cómo?, si no sabía conducirla,.. Pues él no sabía pero era el héroe-antihéroe de la película, gana el amor de la muchacha y se le resuelven todos los problemas por esa hazaña, ¡y no ha hecho nada para ganar eso! Todavía Bob Hope en sus películas, donde es también antihéroe, su personaje trabaja para lograrlo; en una película suya, él es el criado que suplanta al amo, sabe algo de esgrima, ha estado conviviendo con el amo, sabe copiarle sus actitudes, aunque le salgan mal, pero eso tiene ya un mérito, el haberse aprendido del héroe real algunas actitudes fundamentales para poder más o menos desenvolverse en su suplantación y, claro, que siempre la suerte lo ayuda. Podría darse el caso de disparar una pistola para salvar a la gente de unos ladrones y en vez de darle al bandido principal tira al techo, le da a un candil y en lugar de matar al jefe, mata a toda la banda, por casualidad.

En teatro, la farsa del antihéroe ya es común y creo que es un personaje que lo ha enriquecido, al teatro y al cine, la T.V., la literatura, a todos los medios.
“Mi proposición es que sea aplicado a un método de actuación para que el actor este preparado para realizar este tipo de personaje con una base sólida, con raíces humanas, sin depender del argumento o de la situación.

Ahora, no podemos quedarnos en el antihéroe sino que debe ser una proposición más amplia; que no sólo abarque al héroe, sino a todos los Pesos Escénicos. Extendámonos a lo que nos dice Pirandello y que es lo que la gente de la calle puede ser, como Totó en “El Hombre, la Bestia y la Virtud” o los seis personajes en “Seis Personajes en busca de Autor”, (ser concebidos) mediocremente y no como ellos lo desearían. Ibsen daba a sus personajes principales categorías de titanes o soberanos, con capacidades de vivir un gran drama o por lo menos con posibilidades de intentarlo... ¿Y Pirandello?... Una cosa es que Juan Pérez se sienta Romeo y otra es que lo sea, pero ¿acaso no tenemos derecho todos los seres humanos, llamémonos Juan o Heligio, a querer ser Romeos? El niño desde pequeño juega a que es un gran héroe que vio en el cine y en su mentalidad, mientras juega es Supermán, aunque las posibilidades que tiene para serlo sean prácticamente nulas y, resulta ser un niño chistoso y nada más. Los adultos podemos jugar (y lo hacen) a lo mismo; nos creemos alguien que no somos, consciente o inconscientemente,... y no es un estado de enfermedad. Navegamos con la idea de ser un titán, ¿por qué? Porque ayer logré la gigantesca hazaña de subirme al metro y que no me aventaran sino que aventé a seis, y esa es fuerza de un Peso Titán, aunque en mi trabajo mi jefe me regaña y en mi casa mi mujer me pegue; es el recurso de creerme algo que no soy.
Cómo explorar el Antipeso
¿Y cómo logramos Antipeso?, que es como le llamamos al Apoyo: manejando las dos energías del peso escénico, invirtiendo los valores; digamos que yo me siento Peso Héroe pero mi energía del Peso (Energía uno) es solamente de Peso Hombre común, pues mi Energía dos (Subpeso) es la que sube al Peso Héroe; la Energía dos que normalmente refuerza a la uno es la que va a tratar de sostener lo que le será muy difícil pues es muy débil; las dos Energías trastocadas producen la imposibilidad corporal de lograr lo que la mente imagina; es un error del mismo personaje en su manejo de energía.

1 Comments:

Blogger El Quijote de Santo Domingo said...

Wao! creo excelente la idea de promover producciones dominicanas con personajes de antieroes. A mí en lo personal, me encanta Cantinflas. Sin dejar de ser en ningún momento quien es,tal vez por casualidad logra su felicidad.

2:21 PM  

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